La PTbike de los 12 años

Empecé con una PTbike, de esas pequeñas de motocross para aprender. No la compré yo, claro —me la regalaron—, pero sí fui yo quien la desmontó por primera vez sin tener ni idea de lo que hacía. Mi padre había arreglado motos toda la vida, así que la primera vez que vi cómo se sacaba una rueda o se limpiaba un carburador fue mirando por encima de su hombro en el garaje. Después empecé a hacerlo yo solo, para bien y para mal.

La Vespa ET2 y aprender a base de fallar

A los 15 llegó la Vespa ET2, y con ella el salto de "toco tornillos" a "esto tiene que arrancar sí o sí porque la necesito para moverme". Ahí es donde de verdad se aprende: cuando la avería no es un capricho de fin de semana, sino un problema real que tienes que resolver. Entre mi padre y horas y horas de tutoriales de YouTube fui cogiendo soltura, cometiendo los errores típicos de cualquiera que empieza (apretar de más, montar algo al revés, tener que desmontar dos veces lo mismo porque la primera vez se me olvidó una arandela).

El motor que arreglé con 5 euros

La reparación de la que más orgulloso estoy —y la que más me costó— fue un motor que se quedó prácticamente muerto y que reconstruí casi entero con piezas sacadas de un desguace, con un presupuesto de risa: unos 5 euros en total. Nada de piezas nuevas ni de manual bonito: ir pieza a pieza, probar si servía, volver a probar, y a base de chapuzas conseguir que ese motor volviera a arrancar. No fue elegante, pero funcionó, y de esa reparación aprendí más que de diez cambios de aceite seguidos.

Por qué escribo estas guías

Con los años he ido restaurando más de cinco motos por mi cuenta, y en el proceso he apuntado mentalmente —y ahora por escrito— todo lo que me hubiera gustado saber antes de empezar cada vez. No soy mecánico titulado ni tengo un taller profesional: soy alguien que ha aprendido a base de ensuciarse las manos, con ayuda de mi padre y de la comunidad de gente que sube tutoriales gratis a internet. Este sitio es mi forma de devolver algo de eso.

Una advertencia honesta

Precisamente porque he aprendido así, sé que hay límites: para tareas delicadas de frenos, suspensión o electrónica, estas guías son un punto de partida, no un sustituto de un mecánico profesional cuando la cosa se complica. Contrasta siempre los valores concretos (pares de apriete, capacidades, tipos de aceite) con el manual de tu modelo.

Contacto

Si algo de lo que cuento no te cuadra, tienes una corrección que hacer, o simplemente quieres proponer un tema para la próxima guía, escríbeme desde la página de contacto.