Cada 500–1.000 km (o semanal si usas la moto a diario)

  • Presión de neumáticos.
  • Nivel de aceite de motor.
  • Tensión de la cadena.
  • Funcionamiento de luces y claxon.

Cada 3.000–6.000 km

  • Cambio de aceite y filtro.
  • Lubricación a fondo de la cadena.
  • Estado de las pastillas de freno.

Cada 10.000–15.000 km

  • Filtro de aire.
  • Bujías (según el tipo).
  • Revisión de suspensión.

Cada 20.000–24.000 km o 2 años

  • Líquido de frenos.
  • Líquido refrigerante.
  • Holgura de válvulas (según fabricante).

Cómo usar este calendario

Estos intervalos son orientativos y genéricos: el manual de tu modelo concreto es siempre la referencia final, ya que varía según cilindrada, tipo de motor y uso (ciudad, carretera o circuito). Si usas la moto de forma intensiva o en condiciones exigentes (polvo, lluvia frecuente, trayectos muy cortos), conviene acortar estos plazos.

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