Las zonas que hay que evitar con presión directa

  • Rodamientos de rueda y de dirección: el agua a presión puede colarse y arrastrar la grasa interna, dejándolos secos.
  • Conectores eléctricos y el cuadro de instrumentos: la mayoría no son tan estancos como parecen.
  • La entrada del filtro de aire: mojarlo directamente puede dejarlo inservible o, peor, dejar pasar agua hacia el motor.
  • El escape mientras aún está caliente: el cambio brusco de temperatura puede agrietarlo.

Orden recomendado de lavado

  1. Deja enfriar la moto al menos 20-30 minutos si acabas de rodar.
  2. Moja toda la moto con agua a poca presión primero, de arriba abajo.
  3. Aplica el jabón con una esponja o cepillo suave, prestando atención a llantas y bajos, donde se acumula más suciedad.
  4. Aclara de nuevo con poca presión, evitando apuntar directamente a rodamientos y conectores.
  5. Sécala con una gamuza y, si puedes, dale un par de vueltas al motor unos minutos para que el propio calor termine de evaporar la humedad residual.

Después del lavado

Aprovecha para lubricar la cadena (el lavado suele arrastrar parte de la grasa) y comprobar que los frenos responden con normalidad antes de salir a rodar, ya que el agua puede reducir momentáneamente su eficacia.

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