Por qué aparece, sobre todo en invierno

La combinación de humedad y sal (si rueda por carreteras tratadas contra el hielo) acelera muchísimo la oxidación en tornillería, discos de freno parados mucho tiempo y tubos de escape.

Tratamiento del óxido superficial

  1. Rocía la zona oxidada con aceite penetrante y déjalo actuar unos 10 minutos.
  2. Frota con lana de acero fina (grado 0000) o un estropajo no abrasivo, en el sentido del pulido original de la pieza si lo tiene.
  3. Para óxido más incrustado, usa papel de lija de grano fino (400-600), siempre húmedo, y ve subiendo de grano si necesitas dejarlo más liso.
  4. Limpia el residuo y aplica una capa fina de aceite protector o cera para metal, que ralentiza que vuelva a salir.

Un caso aparte: el disco de freno

Es normal que un disco de freno saque una fina capa de óxido superficial tras unos días parado con lluvia; en la mayoría de los casos desaparece solo con las primeras frenadas. Si el óxido es profundo y deja marcas o picaduras en el disco, eso ya afecta a la frenada y conviene que lo revise un profesional.

ESPACIO PUBLICITARIO
(Google AdSense)