Filtro de aire obstruido
La causa más habitual y la más barata de descartar: un filtro sucio ahoga la entrada de aire y el motor pierde fuerza de forma progresiva, tan gradual que muchas veces ni te das cuenta hasta que lo cambias y notas la diferencia.
Bujía en mal estado
Una combustión débil por una bujía desgastada se nota sobre todo en la respuesta a régimen alto y en las aceleraciones fuertes.
Presión de neumáticos baja
Suena a poco relacionado con el motor, pero una presión insuficiente aumenta muchísimo la resistencia a rodar, y se percibe como si la moto 'no tirara', aunque el motor esté perfecto.
Kit de arrastre muy desgastado
Una cadena, piñón o corona muy gastados pierden eficiencia al transmitir la fuerza del motor a la rueda, notándose sobre todo en aceleraciones desde parado.
Filtro de combustible o gasolina en mal estado
Gasolina vieja tras meses parada, o un filtro de combustible obstruido, limitan el caudal que llega al motor, sobre todo notable a altas revoluciones cuando más combustible necesita.
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